
Pancho Madrigal Cuentos Variados
Relatos folclóricos de Nicaragua, narrados por Pancho Madrigal. El podcast presenta cuentos variados que exploran la tradición oral y las historias populares del país centroamericano.
Episodios
El cedro de los muertos - Pancho Madrigal
Felipito y Filiberto les tocó enfrentarse a los muertos del cedro
Don Vicente mal hecho - Pancho Madrigal
Para don Vicente no había nada que estuviera bien, a todo le encontraba un defecto
La forastera - Pancho Madrigal
Aniceto Prieto solo pasaba preso por que le ponía serenatas a la hija de un comandante
El camino muerto del Malinche - Pancho Madrigal
Antes de llegar a la finca El Malinche estaba saliendo el espanto sin cabeza
El sargento huracán - Pancho Madrigal
Sánchez Mario Ruperto quería llegar a ser de alto rango
El entierro del solar de Tencho Ugarte - Pancho Madrigal
En este solar según decía la gente había un entierro y Aniceto Prieto lo quería sacar
La cegua de Popoyuapa - Pancho Madrigal
Leandro era bueno al guaro y a la parranda, pero le tenía miedo a todos los espantos
La Chica mañosa - Pancho Madrigal
La Chica era una cantinera vulgar y muy lista
La muerte de don Gregorio - Pancho Madrigal
Aniceto Prieto se llevó un susto de muerte
La Paula chispero - Pancho Madrigal
La Paula chispero decidió hacerle la guerra al nuevo padrecito del pueblo
Pueblo de brujos - Pancho Madrigal
Felipito y La Chebana eran dos brujos que competían entre sí, supuestamente
El espanto de real y medio - Pancho Madrigal
Doña Sinforosa murió debiendo una promesa que le hizo a un santo y por eso andaba saliendo
Chon, el haragán - Pancho Madrigal
Encarnación se hacia el dundo para vivir mantenido por su suegro adinerado
El mujeriego del Galope - Pancho Madrigal
Don Crescencio se jactaba de ser gran mujeriego
En el viejo Managua - Pancho Madrigal
Doña Lupe era costurera y estaba pasando muchas dificultades
El nuevo orden del Galope - Pancho Madrigal
Aniceto Prieto formó parte de las nuevas autoridades del Galope
Las fiestas de San Sebastián - Pancho Madrigal
Goyito era bandido y le encantaba beber guaro
Las Ciriacas - Pancho Madrigal
Esta era una familia de brujas del Galope
El campanero de Achuapa - Pancho Madrigal
Don Hermógenes había sido el campanero de Achuapa desde joven
El gallero don Chico Merlo - Pancho Madrigal
Don Chico era tremendo para la crianza de gallos de pelea
Ánima sola - Pancho Madrigal
Zacarías creía mucho en la lealtad de su mujer Dorotea
El viaje al lejano oriente - Pancho Madrigal
Aniceto Prieto se fue a trabajar a Arabia Saudita
La casa de Serapio Rodríguez - Pancho Madrigal
El día de las ánimas la casa de Serapio se llenaba
La maniada - Pancho Madrigal
Este era un camino muy asustoso, aquí hasta maneaban las bestias
La moneda del diablo - Pancho Madrigal
Justo Brenes quería ver al diablo un día de borrachera
Las pachangas - Pancho Madrigal
Felipito Matute no se perdía ninguna pachanga del Galope
El diablo del Guambuco - Pancho Madrigal
Encarnación andaba de cacería cuando se encontró con el diablo
Amor de madre - Pancho Madrigal
El amor de una madre es lo más puro y leal que hay en la vida
El coronel Tripilla - Pancho Madrigal
Tripilla se las tiraba de muy valiente y le tocó demostrarlo
La cuesta de las ánimas - Pancho Madrigal
Chano Inés Prieto decía ser muy hombre y no tenerle miedo a nada cuando andaba picado
La chicha bruja - Pancho Madrigal
Aniceto Prieto fue a ponerle serenata a su novia Rosa María
Un cuento de camino - Pancho Madrigal
Domingo Antonio Putoy era tremendo al machete y a todas las tareas del campo; era hablantín y mujeriego, bueno al trago
La mesa renca de doña Chona - Pancho Madrigal
Don Melchor era carpintero, pero nunca le reparaba la mesa a su esposa doña Chona
La quebrada hechizada - Pancho Madrigal
Las vacas que tomaban agua de esta quebrada se estaban muriendo
Juanita la difícil - Pancho Madrigal
La Juanita Rocha era linda y tenía muchos pretendientes en El Galope
La Candidita y los duendes - Pancho Madrigal
Doña María creía ciegamente en los duendes
Las lechuzas de Piedras Azules - Pancho Madrigal
Había noches en las que El Galope era muy asustoso
Don Estebano - Pancho Madrigal
Don Estebano Guandique era cosa seria para economizar
El valiente de Guachipilín - Pancho Madrigal
Serapio Centeno cuando andaba picado se las daba de muy valiente
Mamita - Pancho Madrigal
Alejandrito fue criado con exceso de cuidados y para todo le pedía permiso a su abuela
El padre Chebo - Pancho Madrigal
Este sacristán se estaba pasando de vivo con el padre Chebo
La negra Josefana - Pancho Madrigal
La Josefana era una bruja mal hablada
La muerte natural - Pancho Madrigal
Doña Chon Fonseca en ningún lugar tenía tranquilidad, ya que andaba huyendo de la muerte
Ciencia campesina - Pancho Madrigal
Dos jóvenes arquitectos quedaron impactados con la sabiduría de una anciana y solitaria campesina
La cuesta de los espantos - Pancho Madrigal
Esta cuesta daba miedo hasta de día
Juan Tajona - Pancho Madrigal
Juan siempre andaba su tajona en la mano y no le tenía miedo a nada
El mandador - Pancho Madrigal
Mercho Godínez era un mandador que tenía una gran cualidad, lo que soñaba ocurría
El celador - Pancho Madrigal
Don Teodulo tenía un sirviente llamado Casimiro al cual trataba como a un animal
Cirilo Mondragón, el Pocero - Pancho Madrigal
Cirilo fue el mejor pocero de todo Masaya
El Choluteca - Pancho Madrigal
A Genaro Molinares su compadre de Choluteca, Honduras le había regalado un perro y eran inseparables
La hacienda embrujada - Pancho Madrigal
En la hacienda Palo Solo a diario se escuchaban lamentos
El carretero - Pancho Madrigal
Terencio Rugama se enfrentó a un brujo chancho y poderoso llamado Jacobo
El Cristo yacente - Pancho Madrigal
Gabriel era un viejito escultor que vivía en las montañas y su único compañero era su nieto Chindo
El guarda líneas de Belén - Pancho Madrigal
Felipe Ramírez hizo un trato con el encargado del telégrafo para comprobar si los muertos salen
La hora santa - Pancho Madrigal
La Amandita no se perdía la hora santa
El Gringo - Pancho Madrigal
Este yanqui tuvo una confusión de palabras
Los velorios de Chepito - Pancho Madrigal
En un velorio leonés podía faltar cualquier cosa menos Chepito Juárez
La carta de La Santa - Pancho Madrigal
Don Valentin era un viejo bandido que se hacía pasar por católico para conquistar a las muchachas
El pueblo donde imperaba la justicia - Pancho Madrigal
Don Faustino Corrales era un ciudadano extraordinariamente honrado
La voz de ultratumba - Pancho Madrigal
Desde la tumba de un cementerio se escuchaba una voz tenebrosa
El mayor Alcántara - Pancho Madrigal
Este oficial se complacía humillando a los rasos y reclutas
Tiempos malos - Pancho Madrigal
El Galope era un pueblo tranquilo, hasta que llegaron tiempos malos con la intervención
Cuando aúllan los perros - Pancho Madrigal
En los pueblos de tierra adentro se tiene la creencia que cuando los perros aúllan es mala señal
El sordo Domínguez - Pancho Madrigal
A Goyo tenían que gritarle para que entendiera
Don Estebano - Pancho Madrigal
Don Estebano Guandique era cosa seria para economizar
Los espantos - Pancho Madrigal
A Carlitos le tocó dormir en el cuarto donde acababa de fallecer su tío; Chico Garmendia murió debiéndole 8 pesos a don Efemérides
El sargento Reyes - Pancho Madrigal
Un mono brujo se estaba robando las provisiones de este campamento militar
Teniente 1324 - Pancho Madrigal
Chico y Atanasio le habían pegado una puñalada al trabajo
El alma en pena de Tiburcio Martínez - Pancho Madrigal
Los Martínez y los Quintero siempre habían sido enemigos, hasta después de la muerte
Las dos cruces - Pancho Madrigal
Esta es la amarga historia de don Prudencio Casco
Tiempos de ayer - Pancho Madrigal
Esto fue en tiempos nefastos de liberales, conservadores y su política sucia
Los sustos de Quebrada Muerta - Pancho Madrigal
Aniceto y Filiberto iban arriando mulas, cuando les agarró la noche y había un lugar muy asustoso llamado quebrada muerta
La mica bruja de Piedra Larga - Pancho Madrigal
Tino Colindres decía que no le tenía miedo a nada ni a nadie y mucho menos a la mica bruja
El juez de mesta del Paso de Las Yeguas - Pancho Madrigal
Cirilo Gabuardi quería superarse en la vida
Las tres mocuanas del Galope - Pancho Madrigal
Los muchachos querían poner serenata, pero en el pueblo estaban saliendo tres mocuanas
El hombre de la Brunilda - Pancho Madrigal
A los pocos días de casados, Oliverio Téllez y la Brunilda empezaron con los pleitos
El hulito - Pancho Madrigal
Ermenegildo Ernesto Lardizábal nunca perdía ningún pleito
El macho de Chico Maradiaga - Pancho Madrigal
Este cuento es para los que no creen en milagros
Los cuentos de don Alcibíades - Pancho Madrigal
Era bueno para contar cuentos Don Alcibíades
La Berta Coreta - Pancho Madrigal
Esta mujer era el diablo de tan enojada que era


